La importancia de los datos ya no requiere explicaciones ni fundamentos: toda compañía quiere protegerlos y administrarlos de la manera más eficiente posible, porque forman parte de sus principales activos y, en muchos casos, de su información depende su nivel de competitividad. Por eso, las empresas están detrás de alta disponibilidad para sus aplicaciones críticas. También, de instalaciones seguras y estándares de servicio con nivel de excelencia, acompañados de un elemento clave: eficiencia energética. Porque hoy no basta con tener los datos en un data center que asegure un buen uptime, sino que además éste debe estar administrado bajo el concepto de optimización y disminución del consumo energético a nivel global.